jueves, 11 de junio de 2015

El fanatismo en profundidad; Monomanía Persistente








A veces usamos los términos de manera inadecuada. El fanatismo no es la ausencia de racionalidad o lógica, ni la incapacidad para observar una cuestión concreta con cierta objetividad, ni la imposibilidad de cuestionar las ideas propias y evaluar las ideas ajenas. Ese es el diagnóstico psiquiátrico de un trastorno llamado Monomanía Persistente. El fanatismo es la consecuencia inherente a la monomanía. Es decir, insultar e intentar desacreditar a quien opina diferente, agresividad, censurar cualquier opinión o información que comprometa la visión que defienden y, en grados extremos, coartar, acosar, agredir, encarcelar o asesinar a quien piensa de manera distinta. La diferencia entre monomanía y fanatismo es la misma que entre el VIH y el SIDA; el SIDA es una enfermedad de inmunodeficiencia y el VIH es el virus que causa dicha enfermedad. De la misma manera, la monomanía es el “virus” y el fanatismo es la “enfermedad” que dicho virus provoca.

La monomanía es una de las clases de paranoia existentes y, como hemos dicho, consiste en el pensamiento obsesivo de una idea o conjunto de ideas. El objeto de la monomanía puede ser cualquier cosa; ideología racial, política, deportiva… Y sí, la ideología de género no es una excepción. Cuando vemos a un tipo negar categóricamente que no puede existir el hembrismo estamos ante un monomaniaco de manual. Puedes ser extremista religioso, de extrema izquierda o extrema derecha, machista, o hincha obsesivo de un equipo de fútbol, pero no puedes ser hembrista. Como si existiese una imposibilidad biológica para serlo.

El monomaniaco es dogmático y sus funciones cognitivas superiores están seriamente alteradas, impidiéndole razonar como lo haría una persona psíquicamente sana. Para muestra, un botón.







Para él, ofrecer datos o utilizar la lógica está descartado. El monomaniaco “desmonta” cualquier teoría con un argumento de autoridad; No existe, y punto. Hago una mención aparte al hecho de que se describe a sí mismo como Caniche Púrpura en un alarde de genialidad irónica que termina siendo bastante descriptivo.
Después ofrece un “argumento” con el que pretende demostrar que todos (sin excepción) somos machistas, y que asumir nuestra condición debe ser el primer paso para superarlo. Dicho argumento consiste en admitir que la sociedad es machista y, por tanto, no podemos no vernos afectados por su influencia. Dicho “argumento” es de una simplicidad propia de Dora la Exploradora. Pasa por alto que la sociedad no es una masa homogénea sino que está compuesta por una gran diversidad de gentes con distinta educación, condición, ideología… Incluso en una misma calle pueden vivir un facha de pelo Patrico y beato y, dos casas más allá, un comunista gay, vegano y ateo activista. No, no todos recibimos la misma educación y crecemos con los mismos estímulos y, por tanto, no todos son machistas o hembristas…

Este argumento, no obstante, ha calado en algunas personas (con posible porosidad cerebral) y algunos hembristas reconocen ser machistas, pues reconociendo sus errores dan el primer paso para liberarse. Como el adicto que debe asumir que tiene un problema como primer paso para desintoxicarse. En otras palabras, han formado como una especie de Proyecto Hombre para rehabilitar machistas arrepentidos.

Para enorgullecerse de su laicismo, tiene un parecido sospechosamente asombroso con un argumento religioso que conocemos todos; el argumento del Pecado Original. Hagamos la comparación; todos nacemos con un pecado (todos nacemos machistas) y sólo arrepintiéndonos (asumiendo que somos machistas) podemos alcanzar la salvación (podemos ser progresistas) por medio del bautismo y la fe en Cristo (por medio del feminismo y sus dogmas).






Fernando de Sagarra, que en su imagen de avatar le vemos haciendo alarde de su inteligencia subido a un columpio, es uno de estos “machistas arrepentidos”. En fin; la monomanía les afecta a ellos, pero el fanatismo (la consecuencia directa de la monomanía) nos afecta a todos. En lugar de asumir cosas que no sois (no sois machistas) asumid lo que sí sois y acudid a terapia, que todo en la vida tiene solución excepto la muerte y hacienda.







¡Saludos!



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2 comentarios:

  1. Es que según este señor somos machistas por la sociedad, debemos llegar a la iluminación para seguir el camino del bien. En fin...

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    1. Son los nuevos gurús de la moral y la ética. Ellos dictan la conducta ideal.

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