martes, 9 de junio de 2015

Feminismo de escaparate








Hay que ser feministas. Esa es la máxima de Susana Díaz, secretaria general del PSOE en Andalucía. Y más con la policía derribando puertas y llevándose a socialistas (más de treinta detenidos van ya) y predicciones de tormenta política muy cerca. Hay que tener contentos –ahora más que nunca- a los siempre activos y prolíficos colectivos feministas. A esos que nunca fallan en las urnas, y para ello recurre a un feminismo de escaparate, sin importar si de verdad es útil o necesario, o hace bien a la causa por la que presumiblemente luchan. Hazlo, y que parezca feminista, diría la mafia de género.

El feminismo de escaparate es el de la retórica victimista, el que produce urticaria a las verdaderas mujeres, aquellas que decidieron forjarse un futuro basado en su esfuerzo personal y no en sus cromosomas. Ahora Susana Díaz, feminista convencida y –presupongo- experta en lucha feminista, se le ha ocurrido la feliz idea de utilizar el género como criterio de desempate en algunos puestos del Servicio Andaluz de Salud. Seguro que era necesario, en el implacable y misógino mundo de los profesionales de la salud, que a la mujer se la diera por cascarilla.

Tal vez, el hecho de que Susana Díaz haya tardado una década –habéis leído bien- en acabar derecho tenga una sutil correlación con el hecho de ser incapaz de valorar el esfuerzo que hacen chicos y chicas para ser enfermeros, auxiliares o médicos. Una persona que ostenta un importante cargo de responsabilidad con un currículo lamentable y un bagaje cultural escaso no debería sorprendernos –España está lleno de ejemplos, empezando por nuestro presidente- pero esta medida absurda e innecesaria es la demostración empírica de que a Susana Díaz no deberían darle mayores responsabilidades que la de vestirse sola.

Más feminismo de escaparate para que toda esa caterva de iluminados e iluminadas que trabajan –o algo parecido- en institutos de la mujer, observatorios y asociaciones con subvención pública se empeñen en acomplejar a la mujer. Machismo al que le ponen un lazo y colocan en el escaparate para venderlo como feminismo.


Más en @eltivipata





No hay comentarios:

Publicar un comentario