viernes, 31 de julio de 2015

Sobre falacias y neologismos






Todos los que alguna vez nos hemos enfrentado a uno de esos fundamentalistas de género que pululan y se multiplican como hongos, les hemos oído esgrimir los siguientes argumentos:


Cuestionar las denuncias por violencia de género es una canallada”


Suelen decirlo cuando ponemos de manifiesto que existen denuncias por violencia de género falsas. Este argumento falaz corresponde a la llamada falacia del hombre de paja, que consiste en el intento del oponente de contra-argumentar tergiversando nuestro argumento, para dar la falsa sensación de ganar con claridad. Por ejemplo:

  1. El boxeo es un deporte duro y violento.
  2. Prohibir el boxeo es no respetar la libre decisión de los deportistas.

El argumentador B no ha combatido contra el argumento de su oponente, ya que el argumentador A no ha dicho en ningún momento que se deba prohibir. Del mismo modo:

  1. Existen denuncias falsas por violencia de género.
  2. Decir que las denuncias por violencia de género son falsas es inadmisible.

El argumentador A (que podríamos ser cualquiera de nosotros) no cuestiona que todas las denuncias por violencia de género sean falsas. El argumentador B ha empleado vilmente esta falacia.


Sólo el 0,01% de las denuncias son falsas. Es una cantidad minúscula”


El 0,01% corresponde a las denuncias que han sido probadas falsas. Ahora bien, numerosos jueces (todos prevaricadores a ojos de la secta feminista, por supuesto) ya han manifestado públicamente que las denuncias por violencia de género (incluso aquellas que son inconsistentes, no aportan pruebas e incurren en graves contradicciones) no son perseguidas ni estudiadas y, por tanto, es imposible que el feminismo disponga de un dato tan preciso (y exiguo) como el 0,01% que pregonan.

En esta dirección verán una recopilación de enlaces a entrevistas y testimonios de jueces y abogados sobre la existencia de denuncias falsas (cortesía de Chefyc)


https://chefyc.wordpress.com/2015/01/05/toda-la-verdad-sobre-las-denuncias-falsas-de-violencia-de-genero/


Pero voy más allá, pues las nefríticas leyes de violencia de género de este país conceden a la mera palabra de la denunciante la misma validez que una prueba judicial. Así, tenemos constancia de inocentes condenados (y que, por tanto, han pasado a engrosar las listas de violencia de género), y hombres que, como asegura la jueza María Sanahuja, están en la cárcel por mandar a la mierda a sus parejas.

La retórica feminista también utiliza con frecuencia neologismos para propagar su mensaje y que cale en la conciencia colectiva de la sociedad. Términos como feminicidio. Pero, ¿tienen algún sentido estos términos artificiales?


Feminicidio: Dícese del asesinato de mujeres por hombres motivado por el odio, desprecio, placer o sentido de posesión hacia las mujeres, según define Diana Russell, la misma creadora del término.Aquí viene lo espinoso.


Veamos otras definiciones de palabras pertenecientes al mismo campo semántico:

Homicidio: acción de privar de la vida a otra persona.  
Magnicidio: asesinar a una persona de enorme importancia política. 
Fratricidio: asesinar a un hermano. 
Infanticidio: asesinar a un niño, generalmente recién nacido. 
Parricidio: asesinar a un familiar cercano. 
Suicidio: acción de terminar con la vida de uno mismo.

Si estudiamos las definiciones, veremos que todas hacen referencia sólo al sujeto pasivo de la acción, es decir, a la víctima. Ninguna tiene como condición señalar al homicida (y menos un aspecto que le defina, como su raza, sexo o confesión religiosa). Es decir, un homicida, magnicida, fratricida, parricida o suicida puede ser cualquiera; hombre o mujer, blanco o negro, conciudadano o extranjero, religioso o ateo, etc.




El término feminicidio, por su parte, señala una característica concreta del homicida, una condición discriminatoria; debe ser hombre o no es feminicidio. Una mujer, por tanto, jamás podrá cometer feminicidio, por lo que hablamos de un término profundamente discriminatorio. Otro nefasto instrumento para transmitir el falso mensaje de que hay violencias que sólo la ejercen los hombres. Una manera sutil (o no tan sutil) de decirnos que el hombre, por el hecho de ser hombre, puede ejercer un tipo de violencia que en una mujer es imposible. Una forma de señalar al homicida por un rasgo personal. ¿Os imagináis un término como el blanquicidio; acción de asesinar a un blanco por parte de un negro?




Más en @eltivipata




2 comentarios:

  1. El 0,01% No corresponde a las "denuncias que han sido probadas falsas", si no que son a las que les han deducido testimonio tras su retirada de acusación (22 de 200=11% en el 2014, último año informado).

    A ese 11% no se molestan en añadir la otra gran mayoría, las causas abiertas tras acusación particular, tanto de entre esas 200 retiradas como las de entre el resto de las más de 100.000 denuncias de cada año, ni las deduciones de testimonio de la gran mayoría ajena a esas 200 retiradas. http://wp.me/p1ncCc-Ay

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  2. Qué curioso. Uno que se queja de una falacia esgrimiendo otras tantas XD

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