sábado, 24 de octubre de 2015

El feminismo de Pablo Iglesias



Pablo Iglesias, Jordi Évole y Albert Rivera. 



En el pasado debate entre los líderes de los dos principales partidos emergentes; Pablo Iglesias y Albert Rivera, el árbitro, Jordi Évole, preguntaba quién les había acompañado. El líder de Ciudadanos mencionó los nombres de tres asesores varones, mientras que Iglesias citó a tres asesoras. Évole preguntó (y en su tono se apreció cierta intención de cuestionar al político catalán) sobre el hecho de que se rodeara de tantos hombres.

Entonces, Pablo Iglesias (queriendo anotarse un tanto) dijo que se rodeaba de mujeres porque ellas trabajaban mejor. Analicemos la frase con detenimiento. Vivimos en una sociedad tan “patriarcal” que decir en un medio público que la mujer es más eficiente y productiva en el trabajo no genera la más mínima reacción. Imaginemos por un instante que es Albert Rivera quien dice me reúno de hombres porque trabajan mejor que las mujeres. ¿Cuál habría sido la reacción de esta “sociedad machista”?

Empezando por el propio Évole (a quién, de seguro, no le habría pasado por alto dicho comentario), siguiendo por las redes sociales (puedo imaginarme toda suerte de criaturas de Twitter insultando a Rivera con el hashtag “#machofacho”). Pero no, Iglesias menospreció al hombre, y eso –sabemos- no causa reacción alguna.

Pero no nos quedemos en la superficie; ¿qué esconde la afirmación de Iglesias? Un pensamiento nada feminista (casi diría, en realidad, que es bastante ofensivo hacia la mujer). Podemos apreciar, si entrecerramos un poco los ojos y arrugamos el ceño para ver mejor, que ese comentario es claramente condescendiente hacia la mujer.

Imaginemos que un adulto y un niño de tres años compiten en un concurso de dibujo. Es evidente, por poco diestro que sea el adulto, que su dibujo será superior, sin embargo, todos diríamos –al menos, delante de ellos- que el dibujo del pequeño es claramente mejor. ¿Por qué lo diríamos? Primero, para congraciarnos con el niño, y segundo, porque sabemos el adulto no se enfadará.

Ese es el feminismo de Iglesias (y el que pulula en el lado izquierdo de la política de este país), un feminismo condescendiente con la mujer, cuál ser infantil al que hay que alabar en público simplemente porque sabemos que “el adulto” no se va a enfadar. Ese feminismo infantilizador del que estamos ya tan acostumbrado.

Pero, además, el feminismo de Pablo Iglesias es hipócrita (como el de la izquierda en general), porque hablamos de un partido político que tiene un campo de nabos como directiva (el propio Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero, Iñigo Errejón y Pablo Echenique). En sus acciones, y no en sus palabras condescendientes, es donde vemos la verdadera noción del feminismo de Pablo Iglesias. Cabe recordar, que el partido hermano de Podemos en Grecia, Syriza (en el que el propio Pablo Iglesias colaboró en su campaña electoral), formó gobierno sin ninguna mujer al frente de sus doce ministerios. Es decir, Pablo, las mujeres trabajan mejor, siempre y cuando seáis hombres (nótese que lo digo en plural) quienes detentéis el poder y toméis las decisiones realmente importantes.

Conclusiones; los hombres feministas creen que las mujeres son más eficientes, siempre y cuando manden ellos. Que la sociedad española es profundamente patriarcal, pero no reacciona ni con una triste tendencia ante menosprecios públicos de líderes políticos. Y que el feminismo de fachada y pose de la izquierda contenta a la mujer con las bonitas frases que los adultos dirigimos a nuestros niños para que no se enfaden.






Heil Macarena. Lo que silencian los medios AQUÍ




10 comentarios:

  1. Básicamente considero que el 80% del feminismo de este país - por ser bondadosa y no decir una cifra más alta y alarmante - cuando hablamos de instituciones, empresas e inclusive ciudadano es puro postureo.

    Creo que el otro porcentaje se divide entre gente que tiene buenos valores y los prototipos de tu Laura.

    Es triste, pero por mucha tristeza y rabia que cause no deja de ser verdad.

    El feminismo de ser un movimiento ahora es un postureo, una moda.

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    1. Estás acertada. El feminismo se ha convertido para muchos en una moda o tribu urbana más. Igual que hay "heavys" que no pasan de escuchar más allá de Metallica, también hay feministas que ni se molestan en ir a la fuente, al origen, al feminismo de los años 30 desaparecido y deformado en la segunda ola. ¡Saludos!

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  2. El G€N€Rismo es así... que le vamos a hacer...

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  3. P. Iglesias ya dijo a la prensa que la pregunta sobre si su ex novia iría en las listas de olemos, era una pregunta machista. Menudo imbécil

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    1. Otra manera vil de captar votos. ¡Saludos!

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  4. En la cúpula de Podemos había dos mujeres por cuatro hombres (Pablo Echenique no).

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    1. Las cabezas visibles del partidos son hombres. ¡Saludos!

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    2. No: en el equipo dirigente hay al menos más mujeres. De los portavoces tradicionales, 4 hombres (ahora 3) con Carolina Bescansa, Irene Montero.
      Y las veo también entre las figuras más visibles: Teresa Rodríguez.

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  5. Moraleja, si quieres feminismo de verdad, sin hipocresías, vota derecha, vota PP

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