sábado, 28 de noviembre de 2015

El mito de la brecha salarial




Mineros del carbón en Chile




Según datos de Eurostat, en Europa existe una brecha salarial media de alrededor de 17,5% entre trabajadores y trabajadoras. Este dato es frecuentemente esgrimido por el feminismo para denunciar una supuesta discriminación laboral que sufre la mujer por cuestión de sexo. La famosa “brecha salarial” está sustentada por un dato sesgado, del que han obtenido una conclusión falsa e interesada. 

Si un estudio revelara que los inmigrantes subsaharianos cobran un 37% menos, ¿pensaríamos que se trata indefectiblemente de racismo? ¿No barajaríamos otras posibilidades como situación irregular, víctimas potenciales de explotación laboral o menor formación profesional? ¿Por qué, entonces, cuando el feminismo dice que la mujer cobra, de media, un 17,5% menos, inmediatamente asumimos qué es por razón de sexo? Es una irresponsabilidad aceptar una conclusión tan drástica sin siquiera tener en cuenta otras opciones, otros datos en la ecuación. 

Si asumimos, por otra parte, que la razón de sexo no explica la brecha salarial, ¿qué razones pueden llevar a que el promedio de ingresos anuales sea significativamente menor en mujeres que en hombres? Veamos. 

Según el informe “employer blanding”, elaborado mediante entrevistas a 7.516 personas, reveló que hombres y mujeres siguen criterios muy diferentes a la hora de buscar empleo. Mientras que las mujeres encuestadas priorizaron la flexibilización de horarios, la conciliación de la vida laboral y social, buen ambiente y que la empresa estuviera ubicada cerca de su residencia, los hombres entrevistados eran más simples; salario y proyección. ¿Es descabellado pensar que esta diferencia de criterios a la hora de elegir trabajo tenga mucha mayor importancia en la brecha salarial que el “género”? 

Las cuatro carreras profesionales con más salida laboral y mejores salarios son las relacionadas a las áreas de informática, matemáticas y estadísticas, salud e ingeniería, mientras las que se encuentran al otro lado del espectro son artes, derecho, humanidades y arquitectura. Pues bien, tanto informática, matemáticas y estadísticas como en ingeniería, los hombres son superiores en número (sólo en el área de la salud se licencian más féminas que varones). O sea, tres de cuatro de las elecciones con mayor salida laboral y sueldos más elevados son realizadas mayoritariamente por hombres. Por su parte, de las carreras situadas al otro extremo, artes, derecho y humanidades son elecciones mayoritariamente femeninas. 

En 2010, hasta el 64% de los licenciados de Humanidades y Artes eran mujeres, así como el 74% de los docentes (área que ha sufrido numerosos recortes en los últimos años), mientras que sólo el 21% de las mujeres eligieron computación, y ocupan apenas el 32% de las licenciaturas de ingeniería y construcción. 

En España, las muertes en accidentes laborales siguen siendo una cuestión de género, habida cuenta de que el 95% tienen como víctima a varones. Asumir que un porcentaje tan elevado se debe a la simple casualidad es algo que ni el propio Lorente sería capaz de admitir (espero), por lo que podemos deducir que la mayor parte de los trabajos que más accidentes acumulan son elegidos por hombres. No es casualidad que trabajos como la minería, la construcción, el transporte o la pesca de alta mar están ocupadas principalmente por varones. Dichas profesiones, a diferencia de otras como la docencia, tienen pluses de nocturnidad y peligrosidad, además de larguísimas jornadas laborales y en días festivos, que deberían ser tenidas en cuenta a la hora de sacar conclusiones sobre la “brecha salarial”. Ninguna asociación feminista exige cuotas en esas duras y peligrosas profesiones. 

No digo que no existan hechos aislados de discriminación laboral por razón de sexo, pero vivimos tiempos en los que una mujer puede elegir libremente a qué dedicarse, y no necesita de este neofeminismo victimista para empoderarse. Un feminismo machista que no cree que una mujer pueda competir con un hombre sin bonos, cuotas y discriminación positiva.







6 comentarios:

  1. Amigo, cada día te luces más, sí señor, es interesante conocer el dato clave, si vemos el sueldo de 100.000 mujeres y 100.000 hombres y sacamos la diferencia, esta puede ser de casi un 20% a favor del hombre, muchos colectivos retuercen ese dato añadiendo, ante el mismo trabajo la mujer cobra un 20% menos que el hombre, no digo que no sea cierto, pero en mi vida lo he visto, de hecho en España se cobra por convenio y raro será un convenio distinto dependiendo del sexo, y ahí está la trampa, no es ante el mismo trabajo, son trabajos distintos. Lo peor de todo esto es que la solución me la veo de lejos, para que el gobierno de turno se cuelgue la medalla me huelo bajada de sueldos a las profesiones ocupadas mayoritariamente por hombres.. la mujeres cobraran la misma mierda en sus trabajos y los cobrarán menos aún, y seguro que con eso las feministas estarán contentas, pero no se darán cuenta que siguen cobrando lo mismo pero su marido ingeniero/informático cobra menos. Un abrazo trivi

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    1. Muchas gracias. Exacto, los datos son útiles y necesarios siempre que no se sesguen o se utilicen de manera interesada. El feminismo emplea las tácticas del peor de los sofismos.

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  2. Como bien se ha comentado ya, el gran porcentaje de salarios en España proviene de convenios, el cuál no contempla el sexo del trabajador a la hora de adjudicar el salario base correspondiente. Y dudo que a estas alturas se niegue proyección a una mujer, si lo merece al igual que a un hombre.

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  3. Totalmente de acuerdo. Afirmaciones vergonzosas aquí y ahora. Cobramos lo mismo si trabajamos lo mismo, otra cosa sería pasar a analizar si el mundo de los cuidados (hijos, parientes, enfermos) es asumido de una forma igualitaria por hombres y mujeres (eso interfiere mucho en la proyección profesional de las mujeres). Ah, y como estamos de acuerdo que lo de la perspectiva de género es un coñazo abusivo, por favor no empecéis a usarlo ahora los tíos para lo vuestro, más victimismo no!!!!! :-)

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    1. La custodia monoparental impuesta (que es el régimen de custodia por defecto en la mayor parte del país) es un obstáculo para la vida laboral de una mujer. Seamos sinceros, ¿crees que una mujer en régimen de custodia monoparental puede competir en igualdad de condiciones en el mundo laboral? No, salvo que deje a sus hijos en manos los abuelos, en guarderías o con un canguro, lo que es injusto (separar a un hijo de su padre para dárselo a terceros). El cuidado de enfermos suele asociarse a mujeres y es algo que, obviamente, debe equipararse.

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  4. Hola Tivipata, en este video se te hace mención de este articulo
    enhorabuena
    https://www.youtube.com/edit?video_id=PYMqzJBLjQo

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