sábado, 16 de enero de 2016

Bescansa y el bebé de atrezzo






Un variopinto grupo de gentes entraba en el Congreso de los Diputados. Rastas, piercings, mochilas, camisetas rayadas y pañuelos inundaban aquellos vetustos hemiciclos de gente almidonada, corbatas y trajes. Eran los diputados de Podemos, puro marketing, poses cuidadosamente elegidas para dar un aspecto de gente “de la calle”. Con este desfile de caricaturescos personajes, Pablo Iglesias parecía querer decir ¡eh!, somos como tú, ¡por fin la gente normal hemos conquistado el congreso! Entre el colorido grupo de perroflautas no faltaban elementos representativos de todos los estratos de la sociedad, incluyendo una mujer negra –así como había una mujer árabe en el grupo de Ada Colau-. Gentes escogidas para rellenar un cupo. Necesitamos una mujer negra, imagino decir a Iglesias, vaya a ser que se piensen que Podemos no apoya la diversidad racial. 

Es una manera de infantilizar a la ciudadanía dirigiéndose a ellos con un estúpido mensaje; los políticos de traje y corbata son fríos y asépticos funcionarios corruptos alejados de la gente llana, nosotros somos gente sencilla, humilde y trabajadora. ¿Qué problema tienen con el traje? Miles de sencillos trabajadores de oficina, comerciales y hasta camareros llevan traje en su trabajo, y no son burócratas pisaverdes, corredores de bolsa o inescrupulosos banqueros. Así como llevar equis número de mujeres no garantiza que vaya haber igualdad –cuando Indira Gandhi gobernó en la India, las sati seguían inmolándose en la misma pira funeraria en la que ardía su difunto esposo-. 

Pero quien concentró los focos de la prensa en aquel colorido circo fue un bebé –no estamos hablando de Errejón, sino de un bebé de verdad-. Concretamente del bebé de la cofundadora de Podemos, Carolina Bescansa, exhibido en el Congreso innecesariamente, pues el edificio posee una guardería a disposición de los diputados que la requieran. Al parecer, era una manera de protestar por la dificultad de muchas madres de conciliar el trabajo con sus responsabilidades maternas. Curioso de un partido político que defiende a ultranza la custodia monoparental, colocando sobre la mujer trabajadora todo el peso de la crianza del hijo. 

Porque entre la gente llana –la de verdad, Pablo, y no la que se disfraza de ella-, no muchas tienen niñeras ecuatorianas, como nuestra representante Bescansa, y para ellas la custodia monoparental se convierte en una losa. Así es, Bescansa, que representa a esa hipócrita progresía, no es más que otra burguesita de buen apellido que, ya sea por una estúpida rebeldía, por aburrimiento –como tantos otros burgueses- o por motivos aún más viles, deciden entrar en el espectro siniestro –dicho en este sentido con la acepción de izquierda, no penséis mal- de la política. Así, cuando los diputados abandonaban el Congreso, la vimos salir con las manos aliviadas de cierta carga. Aquel día, su bebé no fue otra cosa que un atrezzo que usó, exhibió y luego guardó en el cajón.

Bescansa no es, por otra parte, diferente de todas esas neofeministas de estado. Mujeres que gritan a viva voz por el empoderamiento de la mujer, al tiempo que se convierten en caciques opresores de otras, en este caso, de niñeras sudamericanas. Porque es curioso que, cuando las neofeministas hablan de trabajo a las mujeres, utilizan publicidad engañosa. Siempre vemos a mujeres con planos enrollados de arquitecto en las manos, o con batas blancas y probetas y placas de Petri en la mesa, o en una oficina, con una imposible sonrisa en sus labios. Las neofeministas como Bescansa no piden que haya cuotas o paridad en el oficio de niñeras o en el de señoras del hogar. Mujeres como Bescansa, empoderadas siquiera antes de nacer, merced al apellido, quieren seguir teniendo a ecuatorianas que les cuiden los bebés –presumo- por un salario modesto. Muy modesto.






2 comentarios:

  1. Pues la familia de la señora tiene unas cuantas farmacias en Santiago de Compostela, esta no ha rozado la pobreza ni con un puntero laser, seguro que para ella lo más común del mundo es tener a una "sudamericana" como niñera, solo hay más que ir al cementerio de Santiago para ver que vida ha tenido, ocupando un lugar privilegiado con un panteón que ya quisieran tener muchos de los que "defiende" como casa. Mucho defender los derechos y hablar de la casta y, qué hay que sea más casta que hacer algo que sólo te puedes permitir por tu cargo y que el resto de Españoles no podemos hacer, como llevar a nuestros hijos al trabajo y encima acompañados de la niñera, ¿no es tan feminista? pues que lo haga el padre, o haga como el resto de los españoles, que lo deje en casa de los abuelos, pero vamos seguro que estos están muy ocupados contando el dinerito de su privilegiado negocio.
    En fin, creía que iban a tardar un poco más en mostrar la cara, pero está visto que una vez pillan cacho son como el resto, Me recuerdan a mi ex, que en cuanto pensó que me tenía asegurado destapó su verdadero rostro, y poco más duró la relación, después denuncias falsas por VG y demás historias, a ver si como le pasará a ella, y terminan en los tribunales.

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    1. Son tan burgueses como aquellos a los que atacan. Y quienes les votan son lúmpenes (en jerga izquierdosa) que creen que aquellos a los que aúpan son de su misma clase social. Así es el "socialismo".

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