jueves, 17 de marzo de 2016

Para los padres que sí hacen algo







Navidul ha dedicado un anuncio publicitario al próximo Día del Padre, por supuesto, no para honrar la figura paterna, sino para perpetuar un rol anquilosado en el tiempo, ofensivo e injusto, alimentado por algunos según necesidades abyectas. El rol del padre como progenitor descuidado, irresponsable, negligente, capaz de enunciar la alineación del Levante antes que el cumpleaños de sus hijos. El Homer Simpson simpaticón pero ensombrecido por la beatifica imagen de la mujer, que no es mujer sino madre, abnegada siempre, infinitamente sacrificada. Es por ello que Navidul ha conseguido algo meritorio por lo difícil; hacer un vídeo que puede considerarse sexista por hombres y mujeres al mismo tiempo. 

Pero habiéndose dedicado al reciente Día del Padre, conviene hablar de por qué resulta tan desafortunado. En un día –de los pocos que reconocen el valor del hombre, como tal- se nos vuelve a escamotear la dignidad y el reconocimiento. ¿Por qué no sale en el spot el padre que trabaja y compatibiliza, a menudo, ganando horas al sueño y al descanso? Ser padre es la empresa más ingrata de esta sociedad, que puede permitirse denostar su figura sin la menor consecuencia, sin que haya la menor incidencia. Esta sociedad patriarcal y machista que, curiosamente, se revuelve cuando la mujer es mínimamente ofendida, al tiempo que mancillar al hombre es moneda corriente, y nadie –ni hombres, ni mujeres- elevan la voz. 

Mientras que la Fiscalía abría diligencias a los publicistas de Bankia por presentar a una mujer atada a una silla, pasa por alto este simpático y malintencionado anuncio. Cabe reseñar que la mujer atada del spot de Bankia estaba sentada en una sillita infantil y en una habitación de niños, además de tener la cara garabateada con un rotulador. Es decir, mostrar a una mujer atada es sexista, sin importar en absoluto el contexto, incluso si es amarrada por unos hijos traviesos en un juego. 






Pero indecencia a un lado, el spot de Navidul carece, además, de toda gracia. Humor ramplón y basado en estereotipos fuertemente explotados. No es de extrañar en España, lamentablemente. Del país de los enchufazos, del nepotismo en todos los ámbitos, de la denostación de la meritocracia como si de Satanás se tratara, sólo puede salir publicistas mediocres e impotentes. La historia de siempre bajo el sol de España. 

Por mi parte, quiero terminar homenajeando merecidamente a esos padres que sacrifican su salud para ofrecer un futuro a sus hijos, a los que luchan sin descanso a sabiendas que nadie reconocerá jamás ese sacrificio y, por supuesto, a aquellos a los que una mala compañera de vida, amparada y defendida por el sistema, le impide a ejercer de padres. Hombres como los de la ILP de Custodia Compartida que, enfrentándose a todo y a todos, son la prueba de que hay padres que merecen mucho más que un jamón barato.






El feminismo y la democracia de Pablo Iglesias; AQUÍ



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