lunes, 25 de julio de 2016

Carta a feminista radical




Pintada feminista 




Me dices que tengo que deconstruirme. Que si quiero limpiarme del pecado del machismo (porque lo tengo, por el mero hecho de nacer) tengo que aceptar el feminismo, callar y escuchar en respetuoso silencio a la feminista que tengo delante de mí. Pues tengo una mala noticia que darte. Escucho a quien me da la gana escuchar (tal vez en unos años no pueda decir lo mismo, pero hoy todavía soy libre). Esa libertad que tanto parece molestarte me otorga el derecho de no escucharte si no me apetece hacerlo. Así que si decido escucharte (o leerte) será porque me sale de las gónadas hacerlo, no porque tú me lo pidas (y mucho menos, me lo exijas). Así que nunca pierdas de vista esto. 

Sin embargo, me gusta debatir, enfrentar mis ideas con las de otros y ponderarlas, de manera que es muy probable que no tenga inconveniente en escucharte. Sin embargo no esperes que mi atención sea incondicional. Te escucharía respetando tu turno de palabra pero luego tú tendrías que escuchar mi réplica con el mismo respeto. Si no te gusta esta condición que impongo (y que no es negociable), ni te molestes en darme tu opinión sobre ningún asunto. No me interesa. 

Si por el contrario aceptas esta condición e iniciamos un debate no utilices la expresión mansplaining cuando yo esté argumentando. Sólo es otra palabra censora con la que queréis evitar que os refuten vuestros argumentos. ¿Recuerdas lo que dije antes de que soy un hombre libre? Pues eso, que yo explico lo que a mí me salga de la campana y su badajo, y si no te gusta eres libre de interrumpir el debate y marcharte en cualquier momento. Esgrimir el mansplaining dice mucho de quien lo emplea. Es una manera sucia de coartar los argumentos del oponente, reconociendo ser inferior a él. 

Tampoco me vale que digas que no puedo darte lecciones de feminismo porque soy un hombre y tú una mujer. Como si los cromosomas de cada uno influyeran en la capacidad para entender un determinado tema, ¿no erais vosotras las que decíais que las diferencias entre nosotros son únicamente socioculturales? Decir que no puedo saber tanto de feminismo por ser hombre es tan sexista como decir que una mujer no puede saber tanto de mecánica por ser mujer. No, conocer un tema es el resultado de leer sobre él y de la capacidad de cada cuál para entender sobre lo que lee. Punto.

Y si se trata de un debate serio, es importante que cuando hagas una afirmación, y yo te pida que me la demuestres, lo hagas. No porque yo tenga autoridad sobre ti o nada parecido. Sencillamente porque es lo lógico. El que hace una afirmación es el que está obligado a demostrarla. De lo contrario estarías cayendo en una falacia conocida como elusión de la carga. No, yo no estoy obligado a demostrar que lo que dices es falso, sino tú la que estás obligada a probar que lo que sostienes es cierto. Así que cuando te pida pruebas no me digas búscalo tú o yo no soy maestra de nadie.

Eso es todo lo que tengo que decirte, por ahora. Si no te gusta lo que has leído tú también eres libre de ignorar esta carta o aceptar lo que digo y debatir como personas civilizadas.









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