martes, 27 de septiembre de 2016

Carta a refugiado



Pinchar en la imagen para ver el vídeo



Huyes de la guerra. Tienes el anhelo legítimo de vivir lejos del horror de la guerra, pero debes saber que nuestra ayuda no es incondicional. Ninguna ayuda lo es. No creas que es nuestra obligación acogeros. La caridad jamás puede ser una imposición. Si te ayudamos debes aceptar nuestras condiciones, que son simples y razonables; 



1) Respeta nuestras costumbres, tradiciones, leyes y normas. 

Tú has elegido venir a nuestro país, nosotros no hemos decidido que vengas. Podías haber elegido entre más de veinte países musulmanes, con leyes, tradiciones y costumbres similares a la tuya, pero has decidido venir a Europa. Pregúntate el por qué de esa elección. Pregúntate por qué nuestros países son tan prósperos, tan estables y tan convenientes para vivir. Buena parte de la culpa de que así sea se debe a nuestra tolerancia, nuestro respeto por la libertad y nuestra historia misma. Respétalas y trata de incorporarlas a tu modo de vida. Si esa es la clave de nuestra prosperidad también puede ser la clave de la tuya. 



2) Europa es una cultura, no te aísles de ella. 

Muchos europeos odian Europa. Te dirán que Europa no es una civilización, que es un mundo globalizado y sin fronteras, que su cultura es la diversidad y la multiculturalidad. Pero te están engañando. Europa es una civilización y tiene fronteras; el océano Ártico al norte, el océano Atlántico al oeste, el mar Mediterráneo al sur y los Montes Urales al este. Tiene una cultura propia que no tiene nada de globalizada ni multicultural. Es la cultura que nació en Grecia. Es Homero y son los filósofos. Es la democracia ateniense y la que surgió tras la revolución francesa. Es el Imperio Romano, el cristianismo, el Renacimiento, las ideas liberales y la Ilustración. Ahora vives en ella, si te aíslas de esta cultura jamás serás feliz, ni tú ni los hijos que críes. Tenemos un refrán para ello; a dónde fueres, haz lo que vieres. 



3) No impongas. Europa no es musulmana, y no lo será jamás. 

El Islam puede ser importante para ti, pero no lo es para nosotros. Acéptalo. Tratar de imponer tu cultura al país que te acoge es de lo más ruin que se me ocurre. No seas xenófobo –cuando se trata de imponer la cultura propia a un país ajeno es porque se piensa que es mejor, que es superior-. No hay nadie más racista y chovinista que el que trata de imponer. No seas desagradecido. No seas intolerante. No seas racista. No eres mejor que nosotros y tu cultura no es mejor que la nuestra. No sois mejores personas por ser más devotos que nosotros. Vuestras mujeres no son más respetables por cubrirse que las nuestras. Vuestras normas no son mejores que las nuestras por “venir de Dios”. Recuerda lo que dije al principio; la caridad no es obligatoria, la ayuda no es incondicional. No estamos obligados a ayudaros. Valora por tanto, que lo hagamos. Agradécenos. Si no, ya sabes, hay más de veinte países musulmanes que os pueden acoger y en los que seréis felices.




 







1 comentario:

  1. Wow, es increible encontrar a alguien que finalmente abre los ojos y sin temor a lo que pdigan los demas, diga la verdad de lo que pasa.
    Sigue asi.

    ResponderEliminar